«El fantasma de los silos sigue muy presente, incluso en los laboratorios más grandes»
Llevas casi veinte años viendo cómo evoluciona la relación entre agencias y clientes. ¿Qué ha cambiado de verdad?
Ha cambiado radicalmente. Antes nos pedían un concepto creativo y un plan táctico. Hoy nos piden partners de negocio que entiendan sus datos. Hemos pasado de medir impactos y clics a integrar datos de comportamiento del profesional sanitario para personalizar campañas omnicanal reales.
El aprendizaje clave es que el exceso de datos puede paralizar. La clave no es acumular métricas, sino extraer el insight que de verdad mueve la aguja.
En healthcare la regulación es sagrada. ¿Cómo encaja la IA?
La IA no puede sustituir el criterio humano, pero es el mejor copiloto posible. Una agencia moderna no la usa para redactar contenido médico final, sino para ganar agilidad internamente: optimización de formatos, contenidos modulares, investigación previa y análisis predictivo de si un concurso merece la pena. La clave está en automatizar tareas recurrentes y de bajo riesgo para liberar a los equipos sin comprometer el rigor científico.
Si mañana montaras un equipo de alto rendimiento desde cero, ¿qué buscarías que no enseña ningún máster?
La flexibilidad cognitiva y la empatía cruzada. Necesito un creativo que entienda las limitaciones del departamento médico y un asesor médico que comparta la ambición de la propuesta creativa. Para ganar un concurso global necesitas personas que escuchen al cliente entre líneas y que tengan la resiliencia para pivotar una estrategia con agilidad.
¿Están los laboratorios sabiendo romper sus silos internos?
La evolución es evidente, pero romper los silos sigue siendo el gran reto. Coexisten diferentes velocidades: la urgencia de Marketing y Digital por innovar, la necesidad de Ventas de tener impacto inmediato y el rigor del área Médica. Romper esa inercia es el verdadero desafío.
El cambio positivo está en los que crean células transversales por producto o área terapéutica. Ahí la agencia juega un papel vital: ya no somos un mero proveedor, somos el pegamento que alinea departamentos y traduce las necesidades de negocio en soluciones que cumplan con todos.